Este ya parece un blog abandonado. Y no es que falten cartas por publicar pero, quizás esté escaseando la imaginación del autor, que tiene que lidiar con su doble-vida (la real y la virtual).
Por suerte, existen personas como Esteban Dublín que, desinteresadamente, nos regala la carta que aquí publico:
Por suerte, existen personas como Esteban Dublín que, desinteresadamente, nos regala la carta que aquí publico:
Señor escritor:
Hablaré sin rodeos: déjese de letras malintencionadas. Estoy cansado de su manipulación. No soporto más que siga hablando como habla de mí. Que nos hayamos encontrado en el camino y yo le haya contado mi historia no le da derecho a reinterpretar los hechos ni, mucho menos, a cambiarla a su antojo. Es usted un mentiroso de lo más ruin que he conocido. Mi reputación está por el piso. ¿Infidelidad, asesinatos, drama? ¿De dónde saca tanta falacia? Le pido, encarecidamente, que no me vuelva a dirigir la palabra jamás. A la larga, usted siempre lo inventa todo. ¡Lo odio!El cuento.

3 comentarios en el buzón:
A ver, señor Cartero, si después de la carta (magnífica) de Esteban usted se anima a seguir con el reparto de la correspondencia atrasada.
Un saludo.
pero vamos, la sinceridad ante todo!!!
quién no pensó alguna vez 'y si no soy más que el personaje de un cuento?'????
muy bueno lo de Esteban...
Ya estamos pensado en algo, Víctor, no se preocupe =)
Puede ser, Café, que alguna vez lo haya pensado. Creo que más veces me imaginé como el muñeco de un extraterrestre (?)
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